Entre Rosh Hashaná y Yom Kipur

Los 10 Días de Teshuvá que van desde Rosh Hashaná a Yom Kipur son la parte final de un proceso de 40 días que comenzó el 1 de Elul. 

La Teshuvá, mal traducida como arrepentimiento, casi nunca es un acto instantáneo, sino que muchas veces precisa de un proceso más prolongado. Reconocer los errores, las transgresiones y las afrentas implica un trabajo arduo que nos cuesta más de lo que queremos reconocer.

La Teshuvá, el regreso, el retorno, el dar respuesta, presupone la capacidad de ser sinceros con nosotros mismos, mirarnos frente al espejo interno, atrevernos a vernos en toda nuestra desnudez…pero supone más que eso: el reconocimiento en voz alta, lo que la tradición denomina la “confesión de las transgresiones” – el Vidui – nos coloca ante la muy difícil experiencia de pronunciar en palabras esos actos. ¿Cuántas veces sabemos internamente que nos hemos equivocado gravemente y sin embargo no podemos admitirlo ni siquiera ante nosotros mismos, ahuyentando el pensamiento, justificando la acción, etc.?

Incluso durante el sacrificio de la culpa que se hacía en el Templo, lo central estaba en la declaración pública de la transgresión. La quema del animal podía servir de “materialización”, pero no podía reemplazar el proceso de confesión.

Cuando el hombre transgrede, falla, actúa incorrectamente. No es sólo la norma la que se quiebra, es una especie de ruptura entre el hombre y sí mismo. La Teshuvá implica la posibilidad de la reparación y el restablecimiento del equilibrio psíquico que nos permita continuar viviendo, pero hacerlo mejor.

Parecería entonces que es necesaria una actitud básica que nos permita comenzar el proceso. Los días marcados por el calendario y los rituales litúrgicos preestablecidos pueden ayudar dándonos un encuadre que nos dice algo así como “estamos todos en lo mismo”. Sin embargo, corremos el riesgo de caer en la automatización. Leer el texto de las plegarias, mientras nuestro corazón y nuestra mente están en otro lado. Los verdaderos momentos de conexión son escasos, de ahí las herramientas que vienen a ayudarnos, si nos atrevemos a permitirles que cumplan su función.

Páginas: 1 2 3 4