Creer en tu vida.

Escrito por

en

Rosh Hashaná nos enfrenta al paso del tiempo. Al paso de los años.
En el final de los días de Moisés, el maestro recuerda lo que trae los años. Las luces y las sombras que trae el tiempo.
Tiempos de Brajá y tiempos de tormenta. De sol y de lluvias. De caídas y de alegrías. Comienza con una hermosa lista de bendiciones que nos trae la vida y los años.

Nos habla de la tierra buena, de campos verdes y amaneceres infinitos.
Pero también nos recuerda que los años traen días oscuros. Y esos días, tapan la luz de todos los demás. Tiempos en que nos cuesta ver, nos cuesta seguir, nos cuesta vivir.

Sobre el final de esas palabras, el eterno maestro nos trae algo que es quizá el peor de todos los males:
“LO TAAMIN BEJAIEJA: No creer en tu propia vida”.

No creer en nuestra propia vida implica perder la noción del sentido, del para qué.
Muchas veces nos llenamos la agenda, nos cargamos de compromisos, nos perdemos en el celular o nos escondemos acumulando cosas materiales, sólo para no enfrentar la crisis espiritual de este tiempo: si acaso creemos en nuestra vida.
Si somos quienes queremos ser. Si nos sabemos genuinos, verdaderos.
Si acaso tiene sentido nuestra existencia.

Quisiera compartirles esta noche lo que enseña sobre esto el más grande experto en la búsqueda de sentido, Viktor Frankl.
Frankl dice que tres cosas le pueden entregar sentido a la vida:
UNA MISIÓN, el AMOR y el SUFRIMIENTO.

1 – MISION – Encontramos sentido cuando descubrimos una misión.
Una misión es entregarte a algo que es más grande que vos.
En 1897 se reunieron 200 delegados judíos de todo el mundo convocados por un sueño. Fue el 1er Congreso Sionista en Basilea fundado por Theodoro Herzl. Lo hicieron porque creían en algo. Porque estaban convencidos que podían cambiar sus vidas.

Vivían en condiciones miserables, inimaginables para nosotros. De persecución, exilio, discriminación, segregación, desamparo, pogromos y hambre. Pero sentían y creían que cambiarían el mundo. Y lo hicieron. Sintieron que ellos eran una causa.

Cuando terminó el congreso, Herzl escribió en su diario que en 50 años el Estado de Israel que estaban soñando en ese Congreso sería real. 50 años y 6 meses después Ben Gurión declaraba la Independencia. Fue gracias a que

Páginas: 1 2 3 4