Etiqueta: revista-2026

  • El mensaje del presidente de Faccma

    El mensaje del presidente de Faccma

    Esteban Bluvol

    Desde el inicio de nuestra gestión convivimos constantemente con situaciones en donde tuvimos que tomar decisiones importantes para seguir mostrándonos como una comunidad fuerte, unida y que no cesa sus actividades pese al terrorismo y el antisemitismo.

    Como institución consideramos que nuestra misión fue siempre no escondernos, decir presente, seguir activando y promoviendo el deporte, como así también las actividades culturales y educativas.

    En esa línea nos mantuvimos cuando decidimos en 2024 iniciar los procesos de preselección para la Macabeada del 2025, y una vez que se postergó por la guerra con Irán, rápidamente nos rearmamos para empezar a trabajar pensando en la nueva fecha propuesta por Israel.

    Llevamos 330 madrijim a Bekeff para fines de 2025 / principios de 2026 y logramos llevar más de 270 personas a la Macabeada Mundial, cuando meses atrás era una incertidumbre si el evento iría a realizarse.

    Como siempre decimos, trabajamos para que 273 judíos regresen a nuestro país siendo orgullosamente judíos y creemos que en gran parte lo hemos logrado.

    Sabemos que era un evento complejo y, lejos de juzgar a quienes no estuvieron, creemos que viajamos, jugamos y vivimos por nosotros y por aquellos que en algún momento pensaron en viajar y por diversas cuestiones no pudieron decir presente.

    Fue un evento histórico, por lo que estamos viviendo hoy como judíos en el mundo, por lo que está viviendo Israel, por el 7 de octubre, por la guerra constante y por la incertidumbre del futuro.

    Volvimos a decir presente, no solo con las palabras, sino también con hechos. Deseamos de corazón que los próximos años sean de mayor tranquilidad y menor incertidumbre, pero con la convicción de que si tenemos que volver a pisar fuerte y sentar nuestra postura, volveríamos a hacer una y mil veces lo que hicimos.

    ¡Jazak Veematz!

    ¡Am Israel Jai!

    ¡Shaná Tová y Gmar Jatimá tová!

  • El mensaje del Representante de la Agencia Judía y la OSM para Argentina y el Cono Sur

    El mensaje del Representante de la Agencia Judía y la OSM para Argentina y el Cono Sur

    Eli Cohen

    De nuevo estamos al comienzo de un nuevo año, y de nuevo es como si fuera el primer año que ha pasado

    De nuevo, introspección y búsqueda del alma.

    De nuevo, el dolor de la culpa y la petición del perdón.

    Pero la verdad es que no es lo mismo: es un nuevo comienzo. Dios nos ha dado un don único: permitirnos reiniciar, aprender de nuestros errores y corregir nuestro camino cuando nos equivocamos.

    Este año fue muy especial. La misión judía de la garantía mutua se completó con el rescate de los secuestrados y el regreso a casa tras la guerra del 7/10/23. Lamentablemente, no todos volvieron como queríamos.

    Por otro lado, muchos de nuestros hijos y hermanos cayeron defendiendo nuestra querida Eretz Israel.

    La lucha por nuestro derecho a ser un pueblo libre, tanto en nuestra tierra como en la diáspora, aún no ha terminado. El antisemitismo va en aumento y perjudica a todos los judíos, dondequiera que se encuentren.

    Sí, este año también pido perdón. Este año también oraremos por la verdadera paz con nuestros enemigos y entre nosotros mismos.

    Este año espero que todos los deseos de nuestro corazón se hagan realidad para bien.

    Este año creemos que será bueno, e incluso mejor

    בשנה הזו יהיה טוב ועוד יותר טוב

    Feliz Año Nuevo

    תחל שנה וברכותיה

  • Rosh Hashaná: el comienzo de un nuevo tiempo

    Claudia Camisar Alterman

    Presidente Or Wizo Argentina

    Osfa Wizo

    Rosh Hashaná nos invita a detenernos, mirar el camino recorrido y abrir el corazón a un nuevo comienzo. Es un tiempo de reflexión, de esperanza y de compromiso con los valores que nos definen como comunidad. Cada año que inicia nos ofrece la oportunidad de renovar nuestros sueños, fortalecer nuestros vínculos y elegir, una vez más, construir un futuro mejor.

    En WIZO vivimos este espíritu a través de la acción. Creemos profundamente en la capacidad de las mujeres para liderar, inspirar y transformar la realidad con sensibilidad, creatividad y compromiso. Cada encuentro que organizamos, cada proyecto solidario que impulsamos y cada iniciativa que llevamos adelante nace de la convicción de que, cuando las mujeres trabajan unidas, el impacto trasciende generaciones.

    Rosh Hashaná también nos recuerda el valor de sembrar. Sembrar tiempo, dedicación, escucha y solidaridad. Porque toda acción realizada con amor deja una huella y contribuye a fortalecer una comunidad más unida, más inclusiva y más humana. Ese es el espíritu que guía el trabajo de WIZO y el que renueva nuestra energía para seguir creciendo juntas.

    Que el sonido del shofar despierte en cada una de nosotras el deseo de seguir aprendiendo, de tender puentes, de acompañar a quienes lo necesitan y de continuar siendo protagonistas de una historia construida sobre el compromiso y la esperanza.

    En este nuevo año, renovamos nuestro agradecimiento a cada mujer que forma parte de nuestro movimiento.

    Su entrega, su generosidad y su vocación de servicio hacen posible que nuestra misión siga creciendo día a día.

    Que el año que comienza nos encuentre unidas, fortalecidas y con la certeza de que cada pequeño gesto puede cambiar una vida.

    Shaná Tová Umetuká. Que este nuevo año traiga paz, salud, bienestar y bendiciones para nuestras familias, para Israel y para toda la comunidad.

  • Rosh Hashaná y el próximo capítulo: pensar judío, actuar sionista

    Rosh Hashaná y el próximo capítulo: pensar judío, actuar sionista

    Silvio Joskowicz

    Titular del Departamento de Emprendimientos Sionistas de la Organización Sionista Mundial

    Cada Rosh Hashaná se nos entrega una página en blanco, que nos convoca a la introspección y a la renovación. Este año quiero detenerme en algo que vengo pensando desde hace tiempo, y que se cristalizó en una conversación reciente en Buenos Aires, junto a un grupo excelente de personas: ¿Cómo se escribe, realmente, el próximo capítulo de nuestro pueblo?

    El opcionismo de esta generación es una brújula para pensar hacia donde debemos transitar los próximos años. Una opción consciente y comprometida de la nueva generación que busca marcos de identidad en diferentes espacios culturales, que le devuelvan sentido al modelo individual de ser judio.

    Herzl decía «Im tirtzu, ein zo hagada…» (“si lo queréis, no es una leyenda/sueño”).

    No dijo «si lo piensan» ni «si lo sueñan». Dijo «si lo queréis…». Si tienen la pasión y están dispuestos a actuar.

    Entre esa tensión, entre pensar y actuar, vivimos también nosotros cada Rosh Hashaná: entre la teshuvá que es introspección y lo que es, sobre todo, acción.

    El sionismo nació en esa intersección: entre el idealista que sostiene el por qué, el soñador que imagina lo que todavía no existe, y el ejecutor que lo convierte en instituciones, en tierra, en Estado.

    Estamos hoy frente un desafío distinto al de Herzl: el proyecto colectivo de un pueblo judío laico, soberano, con Estado propio, ya no es un sueño por realizar, es una realidad de más de 75 años. Pero, paradójicamente, esa misma realidad atraviesa hoy una crisis como objeto ideológico. Para muchos, especialmente entre las generaciones más jóvenes, Israel dejó de ser un proyecto colectivo por el cual apasionarse y se volvió un dato, un país entre otros, o incluso, para algunos, una fuente de incomodidad.

    El sionismo que logró su sueño corre el riesgo de perder, precisamente por haberlo logrado, la fuerza movilizadora que lo hizo posible.

    Por eso creo que necesitamos un nuevo sionismo: no el que construyó el Estado, sino el que ahora tiene que darle sentido, comunidad y propósito a ese Estado ya construido. Un sionismo que no se apoye en la épica fundacional, sino en la elección cotidiana y libre de seguir sintiéndose parte.

  • El mensaje del presidente de Country Mi Refugio

    El mensaje del presidente de Country Mi Refugio

    Fabián Wolff

    Con la llegada de Rosh Hashaná se abre un nuevo capítulo, un momento que nos invita a detenernos, agradecer el camino recorrido y renovar la esperanza en todo lo que está por venir.

    En Mi Refugio creemos profundamente en el valor de construir comunidad. Cada actividad, cada encuentro, cada proyecto y cada espacio compartido cobran sentido gracias a las personas que forman parte de esta gran familia.

    Durante este año hemos impulsado nuevos proyectos de infraestructura, consolidado nuestras propuestas deportivas, culturales y sociales y definido una prioridad clara: seguir incorporando familias jóvenes y acercar a más chicos y chicas a la vida en Mi Refugio, generando propuestas que acompañen su crecimiento.

    Estamos convencidos de que invertir en las nuevas generaciones es la mejor manera de afianzar nuestra comunidad y reafirmar nuestro compromiso con la continuidad judía, construyendo un espacio donde nuestros valores se vivan y se transmitan de generación en generación. Porque nuestro mayor patrimonio no son solamente los espacios físicos, sino los vínculos que aquí se crean, se fortalecen y perduran en el tiempo.

    Que este nuevo año nos encuentre unidos, con salud, paz y la energía necesaria para seguir soñando, creciendo y construyendo juntos un Country del que todos podamos sentirnos orgullosos.

    En nombre de la Comisión Directiva, les deseo un muy feliz y dulce año.

    Shaná Tová Umetuká.

  • El mensaje del Director General del Hogar Ledor Vador

    El mensaje del Director General del Hogar Ledor Vador

    Lic. Sergio Kuchevasky

    Rosh Hashaná nos invita a detenernos, mirar el camino recorrido y renovar nuestras energías para el tiempo que viene. Es también una oportunidad para preguntarnos qué sociedad queremos construir y de qué manera elegimos estar presentes en la vida de los demás.

    Vivimos una época en la que la longevidad abre posibilidades inéditas. Vivir más años es una conquista, pero también nos interpela como sociedad: no alcanza con prolongar la vida; debemos procurar que cada etapa pueda ser vivida con dignidad, autonomía, vínculos y sentido.

    En LeDor VaDor entendemos que cuidar es mucho más que asistir. Cuidar es acompañar, escuchar con atención, respetar las decisiones de cada persona y reconocer la historia, los deseos y la singularidad de quienes comparten con nosotros este momento de la vida. Es estar presentes también en los pequeños gestos cotidianos, allí donde se construyen la confianza, la pertenencia y el bienestar.

    Este nuevo año también nos convoca a enfrentar una de las realidades más silenciosas de nuestro tiempo: la soledad no deseada. Ninguna persona debería sentirse sola o invisible. Por eso, renovar el compromiso con el cuidado implica fortalecer comunidades capaces de acercarse, incluir, compartir y sostener. Comunidades donde las generaciones se encuentren.

    Que el año que comienza nos encuentre más dispuestos a escuchar y más comprometidos con una sociedad que celebre la nueva longevidad como una oportunidad para seguir creando proyectos, afectos y futuro.

    Desde LeDor VaDor deseamos a toda la comunidad un año de salud y encuentros.

    Shaná Tová Umetuká.

  • El eco del pasado, el milagro del presente

    El eco del pasado, el milagro del presente

    Rabina Graciela de Grynberg

    Comunidad Beit Israel

    Cada año, al leer la Torá en Rosh Hashaná, nos reencontramos con uno de los relatos más movilizantes y profundos de la Torá: la Akedá Itzjak (la Ligadura de Isaac).

    Imaginemos por un momento esa escena. Dios le pide a Abraham la prueba más difícil del mundo: llevar a su amado hijo Itzjak al monte Moriah para ofrecerlo como holocausto (Génesis 22). Abraham no duda, no discute ni siquiera con Sara; simplemente emprende el camino en un silencio lleno de preguntas y dolor.

    En medio de ese silencio absoluto, llega la pregunta más desgarradora de Itzjak: “Padre mío…he aquí el fuego y la leña, mas ¿dónde está el cordero para el sacrificio?”

    Y Abraham, con el corazón dolido, le responde: “Dios proveerá el cordero, hijo mío”.

    Pronto, Itzjak se encuentra atado sobre el altar y Abraham sostiene el cuchillo. Pero justo antes del desenlace fatal, el cielo se abre y se escucha la voz esperada: “¡No extiendas tu mano contra el muchacho!”. El cuchillo cae, el silencio inunda el lugar y los latidos acelerados de ambos se convierten en el sonido de una vida que vuelve a empezar.

    Aquel encuentro tan cercano con la tragedia transformó para siempre a Abraham y a Itzjak. La cercanía de la muerte les regaló una mirada completamente nueva sobre el valor de la vida.

    Lo hermoso del judaísmo es que no necesitamos pasar por una experiencia límite para despertar. A través del recuerdo de la Akedá podemos conectar con esos sentimientos de vulnerabilidad y gratitud sin haber atravesado el peligro real.

    Aquí es donde se cruza la sabiduría de nuestro judaísmo con las palabras del gran psiquiatra y sobreviviente del Holocausto, Víctor Frankl, quien nos dejó este maravilloso consejo: “Vive la vida como si estuvieras viviendo por segunda vez y como si hubieras actuado equivocadamente la primera vez”.

    Frankl nos invita a aprovechar cada bocanada de aire, a disfrutar el presente y a intentar hacer las cosas mejor. Porque tal vez, esta sea nuestra única oportunidad de escribir nuestra historia de la manera correcta.

    Los Iamim Noraim no buscan juzgarnos ni anclarnos en el pasado o en el error. Al contrario, nos dicen: podés comenzar de nuevo.

    Nos invitan a soltar aquellas culpas, rencores o problemas que no podemos resolver, y a mirar hacia adelante. El quasi-sacrificio de Itzjak ocurrió, la historia existió, pero lo que hacemos hoy con nuestro presente depende enteramente de nosotros.

  • Iamim Noraim: brújula del alma

    Iamim Noraim: brújula del alma

    Rabino M.Ed. Rubén Najmanovich

    Los Iamim Noraim, los Días Reverenciales, son un tiempo que trasciende el calendario y se convierte en un espacio de confrontación interior. No son días que simplemente se cuentan, sino días que pesan, que se cargan de sentido y que nos obligan a detenernos en medio de la vorágine de la vida para preguntarnos: ¿hacia dónde apunta la brújula de nuestra existencia?

    La tradición judía, desde sus fuentes más antiguas hasta sus pensadores contemporáneos, ha concebido este período como un cruce de caminos donde se decide el rumbo del alma. En ellos se entrelazan memoria y futuro, juicio y misericordia, introspección y acción. Son días en los que el ser humano es convocado a examinar no sólo lo que ha hecho, sino también aquello que ha dejado de hacer; no sólo sus logros, sino también sus omisiones; no sólo sus certezas, sino también sus dudas.

    Maimónides (1138-1204), en su obra Mishné Torá, explica que el sonido del shofar en Rosh Hashaná es un llamado a despertar del sueño espiritual. No es un gesto ritual vacío, sino una alarma que sacude al individuo para que revise sus actos y se reconcilie con su propósito. Najmánides (1194-1270) veía en la Teshuvá no sólo un retorno a D-os, sino un regreso a la chispa divina que nunca se extingue en el ser humano. Y Rabí Eliézer (siglos I-II) enseñaba que Rosh Hashaná conmemora la creación del hombre, lo que significa que cada año volvemos a ser creados, con la oportunidad de redefinir nuestro destino.

    Esta idea de una nueva creación anual contiene una profunda enseñanza existencial: la identidad humana no es una realidad fija e inmutable, sino una construcción permanente. Cada Rosh Hashaná nos recuerda que no estamos condenados a repetir nuestros errores ni a quedar atrapados en las definiciones que otros, o incluso nosotros mismos, hemos elaborado sobre nuestra persona. Siempre existe la posibilidad de comenzar nuevamente, de corregir el rumbo y de orientarnos hacia una versión más íntegra de nosotros mismos.

  • Shaná Tová Umetuká

    Shaná Tová Umetuká

    Mauro Berenstein

    Presidente de DAIA

    Cada Rosh Hashaná tiene algo especial.

    No importa si somos más observantes o más tradicionales. Si vamos todos los Shabat a la sinagoga o solamente en las Altas Fiestas. Hay algo de esta fecha que siempre nos reúne.

    Nos volvemos a sentar alrededor de una mesa con nuestros hijos, nuestros padres, nuestros abuelos o nuestros amigos. Compartimos una comida, escuchamos el sonido del shofar, probamos la manzana con miel y, casi sin darnos cuenta, volvemos a preguntarnos qué clase de personas queremos ser durante el año que comienza.

    Confieso que este año esa pregunta me acompañó más que nunca.

    Vivimos un tiempo extraordinario y desafiante a la vez. Nunca antes estuvimos tan conectados y, sin embargo, nunca antes una mentira había tenido tanta capacidad para recorrer el mundo en cuestión de minutos. El odio ya no necesita paredes para escribirse ni panfletos para distribuirse. Hoy viaja a la velocidad de un clic y encuentra en los algoritmos una herramienta capaz de amplificar prejuicios y teorías conspirativas hasta alcanzar a millones de personas.

    El antisemitismo nunca desaparece; cambia de idioma, de formato y de excusa. A lo largo de la historia fue religioso, luego racial, más tarde político y hoy muchas veces se disfraza de información, de activismo o incluso de entretenimiento. Se adapta a cada época y utiliza las herramientas que esa época le ofrece para volver a señalar a los judíos como responsables de problemas que nada tienen que ver con ellos.

    Lo vimos hace apenas unas semanas en España. Una crisis migratoria en Ceuta, completamente ajena a la comunidad judía, fue suficiente para que las redes sociales se inundaran de publicaciones que recuperaban viejos mitos sobre supuestos controles judíos de gobiernos, fronteras y medios de comunicación. En apenas 72 horas, esas teorías conspirativas alcanzaron una audiencia estimada en más de cien millones de personas.

    Y también lo vimos durante el Mundial. Un acontecimiento que debería haber unido a millones de personas alrededor del deporte fue utilizado por algunos para volver a instalar relatos conspirativos sobre supuestos intereses judíos detrás de decisiones deportivas o económicas. Parece irracional, y justamente ahí radica el peligro: el antisemitismo no necesita argumentos sólidos para expandirse; le alcanza con encontrar una emoción, un prejuicio o un algoritmo dispuesto a amplificarlo.

    También lo vivimos en nuestro país.

  • Shaná Tová Umetuká

    Shaná Tová Umetuká

    Mario Montoto

    Presidente Cámara de Comercio Argentino-Israelí

    Estimados amigos y colegas:

    En estas Altas Fiestas deseo hacerles llegar un fraternal saludo desde la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, institución que tengo el honor de presidir. Es un tiempo de reflexión y renovación, que nos invita a mirar el camino recorrido y a reafirmar, con la misma convicción de siempre, nuestro compromiso con el futuro.

    Desde el inicio, esta Cámara ha sido, por sobre todo, un puente: una conexión entre Argentina e Israel, y especialmente, entre sus personas. De seguro con miradas distintas, con trayectorias diversas y con historias diferentes, pero creemos profundamente que esa diversidad nos fortalece y que son los lazos construidos los que generan oportunidades y contribuyen al desarrollo de nuestras naciones. Es por ello que continuamos promoviendo no solo el intercambio comercial, sino también la cooperación en innovación, ciencia, tecnología, educación y cultura entre nuestras dos naciones.

    Al comenzar un nuevo año advertimos sobre una tendencia que preocupa: el aumento del antisemitismo camuflado en posturas pseudo humanistas, que relativizan, minimizan y hasta justifican el terrorismo. Ante ese panorama, renovamos nuestro compromiso con los valores de la libertad, la paz y la vida.

    En tiempos complejos, la resiliencia continúa siendo una de las mayores fortalezas de Israel, cuya capacidad de innovar y generar soluciones de impacto global sigue inspirando al mundo. Ese mismo espíritu impulsa nuestra labor cotidiana y se refleja en iniciativas como la 11ª edición de los Israel Innovation Awards, un espacio que reafirma el valor de la cooperación entre Argentina e Israel, impulsando el talento, la innovación y el desarrollo tecnológico como motores para construir un futuro mejor.

    Que este nuevo año nos encuentre construyendo más y mejores puentes entre la Argentina e Israel, con el diálogo, el trabajo conjunto y la innovación como motores de ese camino compartido.

    Shaná Tová Umetuká.