Memoria, voz y compromiso

Mujeres 7-10

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Movimiento Mujeres 7-10

Ante la proximidad de un nuevo año judío, los Iamim Noraim nos convocan a la introspección. Es tiempo de balance, de preguntarnos quiénes somos, qué hemos logrado y cuál es nuestra responsabilidad con la comunidad.

Como mujeres judías, cada víspera de las Altas Fiestas nos interroga sobre nuestra identidad, nuestra pertenencia y nuestra historia.

En vísperas del año 5787, desde el “Movimiento Mujeres 7-10” queremos compartir por qué nacimos y para qué estamos.

Nuestro nombre es nuestra fecha y nuestra razón de ser. Nacimos el 7 de octubre de 2023 frente al silencio atroz de los movimientos e instituciones feministas locales e internacionales. Donde esperábamos sororidad, encontramos indiferencia. Donde esperábamos el grito de #NiUnaMenos, hubo un silencio selectivo y cómplice. Entendimos que nadie iba a hablar por nosotras.

Nos unimos para denunciar el antisemitismo y para desenmascarar un falso feminismo que, bajo la bandera de los derechos, esconde odio hacia el pueblo judío.

Agradecemos a la publicación Vis á Vis por este espacio que nos permite contar nuestra trayectoria, nuestra motivación y nuestro futuro, buscando llevar esclarecimiento a toda la sociedad, judía y no judía.

Desde nuestros inicios, todas nuestras actividades contaron con el acompañamiento de prestigiosas personalidades del ámbito político, periodístico, artístico, religioso y social del país. Porque una de nuestras prioridades es la denuncia: como dijo Elie Wiesel, “El silencio favorece al opresor, nunca al oprimido”.

Nos propusimos acercarnos a la gente a través de eventos de gran convocatoria, junto a destacados artistas, intelectuales y referentes del diálogo interreligioso. Nuestro mensaje es claro e irrenunciable: el derecho de toda mujer a ser respetada por su género, su fe y sus elecciones, sin ser condenada por ser judía.

Nuestro origen no puede ni debe olvidarse: la violación sistemática y planificada de mujeres judías como arma de guerra por el grupo terrorista Hamás. No fue un exceso, fue una orden: ensañarse con ellas por el solo hecho de ser judías. Violaron a mujeres y a sus hijas, asesinaron a sus hijos, a sus padres y a sus abuelos. Fue un crimen de lesa humanidad.

Vivimos en un siglo de avances científicos y de inteligencia artificial, y sin embargo asistimos a un retroceso moral sin precedentes, donde la mentira, la discriminación y la deshumanización se viralizan con una velocidad aterradora.