Fabián Wolff
Con la llegada de Rosh Hashaná se abre un nuevo capítulo, un momento que nos invita a detenernos, agradecer el camino recorrido y renovar la esperanza en todo lo que está por venir.
En Mi Refugio creemos profundamente en el valor de construir comunidad. Cada actividad, cada encuentro, cada proyecto y cada espacio compartido cobran sentido gracias a las personas que forman parte de esta gran familia.
Durante este año hemos impulsado nuevos proyectos de infraestructura, consolidado nuestras propuestas deportivas, culturales y sociales y definido una prioridad clara: seguir incorporando familias jóvenes y acercar a más chicos y chicas a la vida en Mi Refugio, generando propuestas que acompañen su crecimiento.
Estamos convencidos de que invertir en las nuevas generaciones es la mejor manera de afianzar nuestra comunidad y reafirmar nuestro compromiso con la continuidad judía, construyendo un espacio donde nuestros valores se vivan y se transmitan de generación en generación. Porque nuestro mayor patrimonio no son solamente los espacios físicos, sino los vínculos que aquí se crean, se fortalecen y perduran en el tiempo.
Que este nuevo año nos encuentre unidos, con salud, paz y la energía necesaria para seguir soñando, creciendo y construyendo juntos un Country del que todos podamos sentirnos orgullosos.
En nombre de la Comisión Directiva, les deseo un muy feliz y dulce año.
Shaná Tová Umetuká.

