El 8 de octubre

Federico Nemetsky

Escrito por

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Federico G. Nemetsky

Presidente de la OSA

El calendario siguió avanzando, pero una parte de nosotros quedó detenida en el 7 de octubre de 2023. Hay días que no terminan a medianoche y aquel fue uno de ellos. Desde entonces aprendimos a convivir con el dolor, la ausencia, la incertidumbre y una pregunta difícil: ¿cómo se sigue después de una tragedia que cambió y nos cambió tanto?

Rosh Hashaná quizás nos ofrece una respuesta. Comenzar un nuevo año, un nuevo ciclo, no significa borrar lo anterior. Significa mirarlo, asumirlo y decidir qué hacemos con él. Porque recordar no puede significar quedarnos inmóviles. La memoria también debe empujarnos a construir.

El Salmo 126, que habla del retorno a Sion, dice: “Los que siembran con lágrimas cosecharán con alegría”. La imagen es poderosa e increíblemente adecuada. No se espera a que termine el llanto para sembrar. Se siembra con lágrimas.

Siglos después, Theodor Herzl hizo de una frase el lema de su Altneuland: “Wenn Ihr wollt, ist es kein Märchen”, que todos conocemos como “si lo queremos, no será una leyenda”.

Entre esas dos ideas hay un puente profundamente sionista: aun heridos, elegimos el futuro.

Quizás este Rosh Hashaná sea el momento de empezar a vivir nuestro 8 de octubre. No para dejar atrás el 7. Mucho menos para olvidarlo. Sino para llevar a quienes perdimos, todo lo que aprendimos y aquello que debemos defender hacia un nuevo ciclo.

También desde la Argentina nos toca reconstruirnos, reencontrarnos y volver a hacer del ideal sionista una fuerza de vida, comunidad, responsabilidad y esperanza.

Que este nuevo año nos encuentre nuevamente sembrando, construyendo y soñando. Shaná Tová Umetuká.