Ian Uriel Pecar
Mazkir Tnuot Noar Argentina
Querida Comunidad, Janijim, Madrijim, Bogrim y Familias de todas nuestras Tnuot Noar, a lo largo de Argentina.
En este Rosh Hashaná, en el que nos detenemos para respirar, mirar atrás y abrazar el nuevo año que comienza, queremos hacerles llegar un abrazo inmenso desde el corazón de cada espacio educativo que conforma nuestra Red Juvenil en el país.
El sonido del shofar que nos convoca hoy a despertar no es solo el anuncio de un año nuevo, sino un recordatorio profundo de nuestra capacidad de elegir, de transformarnos y de volver a empezar.
En cada Peulá, en cada Majane, en cada Mifkad compartido y en cada rincón de nuestras Tnuot a lo largo de este año fuimos testigos de la fuerza vital que tiene la Juventud Judeo Sionista en Argentina.
La Juventud, aquel motor de la continuidad, aquella chispa que mantiene encendida la llama de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestro futuro.
Sabemos que los tiempos que corren nos desafían, pero es precisamente en la Tnuá donde aprendemos que la adversidad se enfrenta mejor en comunidad. El lugar donde construimos el refugio de los sueños colectivos, y sobre todo, el espacio donde la empatía, el compromiso social y el amor por nuestra Medinat Israel, se convierte en acciones reales.
Que este nuevo año nos encuentre más unidos que nunca. Que cada manzana con miel sea el símbolo de un año dulce, pero también el del compromiso activo de tender puentes, de cuidar al otro y de seguir apostando por la Educación No Formal como herramienta de transformación social.
Deseamos un año de salud, de paz, de reencuentros y de alegrías compartidas. Que la esperanza sea siempre nuestra brújula y que sigamos construyendo juntos el mañana que hoy soñamos.
¡Shaná Tová Umetuká!
Por un año bueno, dulce y lleno de vida.
Am Israel Jai.






