Las relaciones entre los representantes árabes y judíos en los acuerdos y declaraciones no podían ser mejores.
El 12/03/1918 se firmó un Acuerdo entre el Emir Faisal y el Dr. Weizman donde participó Felix Frankfurter, Delegado Sionista de los Estados Unidos, y “Lawrence de Arabia” como representante inglés.
El Acuerdo fue elaborado con un lema común: “Arabia para los árabes y Palestina para los judíos”.
El 3/3/1919, el Emir Faisal escribe una carta notable a Felix Frankfurter. de la cual solo se reproduce una pequeña parte: “Deseo aprovechar esta oportunidad de mi primer contacto con los sionistas norteamericanos para decirle lo que he dicho a menudo al Dr. Weizman.
Creemos que los árabes y los judíos son primos de raza, que sufren opresiones similares y que unidos se han podido dar los primeros pasos hacia el logro de los ideales nacionales.
Nosotros los árabes contemplamos con la más profunda simpatía al Movimiento Sionista.
Sabemos que las propuestas presentadas por la Organización Sionista son moderadas y apropiadas.
Les deseamos a los judíos la mas cordial bienvenida a la patria.
Con el Dr. Weizman estamos trabajando juntos por un Cercano Oriente reformado y renacido y nuestros ambos movimientos se complementan en esa obra.
El movimiento judío es nacional y no imperialista.
El movimiento árabe es nacional y no imperialista.
Anhelo y mi gente anhela conmigo un futuro en el cual nos ayudaremos recíprocamente, de manera tal que los países en que estamos mutuamente interesados puedan tomar su lugar en la comunidad de los pueblos civilizados del mundo. Sinceramente suyo, Faisal”.
Pues entonces…¿Que sucedió en los años siguientes?
El Imperio Colonialista Francés sacó a relucir de la galera los Acuerdos Sykes-Picot de 1916 firmados con el Imperio Colonialista Inglés, a los efectos de repartirse el botón después de la Guerra, y junto con este acuerdo oficial había otro secreto que lo especificaba con lujo de detalles.


