Hejalutz Lamerjav: Educación no formal Human Made

Escrito por

en

Pablo Haber

Director de Relaciones Institucionales

Hejalutz Lamerjav

En las puertas del año 5787, y siguiendo esta sana costumbre de la diáspora de comenzar el año dos veces, aparece entre los pronósticos para este nuevo año la familiarización con etiquetas como “AI Free” o “Human Made”, destinadas a identificar contenidos libres de intervención de inteligencia artificial.

En este contexto, y dejando para otro momento cualquier mirada optimista o pesimista sobre el futuro, existe un grupo grande de jóvenes que decide semana a semana recuperar el valor de aquello que no puede automatizarse: el vínculo, la presencia, la creatividad, la capacidad de improvisar, y también la posibilidad de equivocarse, de aprender del error y de volver a intentarlo.

A principios de julio, cerca de 300 jóvenes participaron del Campamento de Invierno de Hejalutz Lamerjav en la zona de Pilar. Algunos de ellos, por decisión propia y de sus familias, decidieron dejar el teléfono celular en sus casas. No fue una consigna institucional ni un rechazo a la tecnología, fue una experiencia espontánea. Sus conclusiones fueron contundentes: sin teléfono, la habían pasado mucho mejor.

La anécdota expresa algo central de nuestro modelo educativo. La educación no formal crea espacios en los que mirar, escuchar, interpretar al otro y construir experiencias colectivas ocupa el centro.

Pero no formal no es sinónimo de informal. Detrás de cada peulá, cada campamento y cada decisión existe un trabajo coordinado de los madrijim y la mazkirut, acompañado por una red de shlijim y profesionales que brinda formación, herramientas, apoyo y contención. Una estructura que no reemplaza la autogestión juvenil, la fortalece.

Los madrijim de Hejalutz Lamerjav trabajan cada día con esas capacidades que nos hacen profundamente humanos: empatía, intuición, liderazgo, y por sobre todas las cosas, actitud para transformar el mundo.